Las tarjetas de mis tres abuelos
Tres firmas para darme la bienvenida a la vida
Estas tarjetas estuvieron en mi baby shower, antes de que yo siquiera pudiera conocerlos.
Las escribieron mis tres abuelos para mí.
Tres personas que, incluso antes de tenerme entre sus brazos, ya estaban celebrando que yo llegaría a sus vidas.
Durante años fueron simplemente tarjetas.
Hoy son algo mucho más grande.
Porque una de esas firmas pertenece a mi abuela paterna, La Ita.
Ella ya no está.
Y quizás por eso, ahora miro estas palabras de una manera diferente. Pienso en que hubo un momento en el que los tres estaban aquí. Los tres escribiendo para mí. Los tres imaginando quién sería yo. Los tres esperando conocerme.
Yo todavía no había nacido y ellos ya me estaban dejando recuerdos.
Qué extraño es el tiempo.
Yo crecí.
Ellos envejecieron.
Y uno de ellos tuvo que irse.
Pero su letra se quedó.
Su tarjeta se quedó.
Y también quedó ese pequeño pedazo de amor que dejó escrito antes de que yo pudiera entenderlo.
Hoy guardo las tres tarjetas juntas, porque no quiero separar lo que alguna vez estuvo unido.
Tres abuelos.
Tres mensajes.
Una vida que apenas comenzaba.
Y aunque ya no pueda escuchar la voz de La Ita, todavía puedo encontrarla aquí.
En su letra.
En sus palabras.
En ese pedacito de papel que demuestra que, incluso antes de conocerme, ya había un lugar para mí en su corazón.
Ellos me dieron la bienvenida antes de que yo llegara.
Y hoy, sus tarjetas son la forma que tengo de volver a ese día.
