Mi casa favorita
En el colegio nos pidieron dibujar nuestra casa. Yo empecé por las personas: mi mamá, mi papá, mi hermana y yo. Después añadí al perro, un árbol y un sol enorme, aunque ese día hubiera estado lloviendo.
Me demoré tanto escogiendo los colores que terminé de afán cuando ya estaban recogiendo. Guardé el dibujo entre dos cuadernos y llegué a casa con ganas de enseñarlo. Mi mamá me pidió que le explicara quién era cada uno.
Durante años estuvo pegado en la nevera. Una esquina se rompió y alguien la arregló con cinta. Todavía reconozco el lugar donde apoyé demasiado fuerte el crayón.
