El recetario de la familia
Aún me acuerdo cuando mi abuelo me regaló este recetario, un libro impreso de pasta dura que ya venía lleno de recetas clásicas. Me lo dio con una sonrisa y me dijo que ahí estaban los platos que más nos gustaban a todos en la familia.
Cada vez que reviso sus páginas impresas todavía se siente el olor a los almuerzos de los domingos, y al preparar algo siguiendo sus instrucciones, siento que vuelve a estar conmigo en la cocina acompañándome como antes.
